Keiko Fujimori inició este martes su mandato como presidenta de Perú para el periodo 2026-2031, con un mensaje centrado en la estabilidad política, la recuperación económica y el fortalecimiento de la seguridad. Durante la ceremonia de toma de posesión ante el Congreso peruano, la nueva mandataria delineó las prioridades de su administración y anunció que buscará reconstruir los vínculos diplomáticos con México, tras varios años de tensiones entre ambos países.
En su primer discurso como jefa del Estado, Fujimori afirmó que su gobierno impulsará una política exterior orientada al diálogo y la cooperación con la región. En ese contexto, manifestó su interés por restablecer una relación cercana con México, al considerar que ambas naciones comparten lazos históricos, culturales y económicos que deben fortalecerse mediante el entendimiento y la colaboración en temas de interés común.
El inicio del nuevo gobierno marca el regreso del fujimorismo al poder y abre una nueva etapa política en Perú. Además del acercamiento con México, la presidenta adelantó que su administración buscará generar condiciones para atraer inversiones, combatir la delincuencia, reforzar las instituciones democráticas y recuperar la confianza ciudadana, en un escenario marcado por la inestabilidad política que ha caracterizado al país sudamericano durante los últimos años.

